Bewertung von riton im Detail
El Museo Marítimo de Ilhavo fue creado en el año 1937, pero desde 2001 se halla instalado en un edificio de corte moderno que combina los colores blanco y negro. Visitar este museo es algo fascinante por la interesante cantidad de piezas y colecciones que alberga, reflejando la vida de los pescadores de esta localidad a lo largo de los tiempos, y su relación con la Ría de Aveiro y el mar, especialmente la pesca del bacalao en mares lejanos. El museo tiene horario de mañana y tarde, los lunes permanece cerrado. El edificio cuenta con sala de conferencias, biblioteca y archivo, ascensor, tienda y cafetería, entre otros servicios.
Nos habían hablado muy bien de los museos de Ilhavo y hace unos meses, aprovechando que estuvimos un día en Aveiro, camino de Oporto, decidimos acercarnos para visitarlos (el otro museo es el de Vista Alegre) y, de verdad, fue un gran acierto. Recomiendo la visita a todos aquellos que pasen por la zona.
El museo dispone de cuatro salas para las exposiciones permanentes y una más, dedicada a exposiciones temporales. Las salas permanentes son:
Sala de la Faena Mayor
Sala de la Ría
Sala de los Mares
Sala de las Conchas.
La Sala de la Faena Mayor es quizás la más importante de todas y en ella se evocan las faenas de los pescadores que, en veleros puros o a motor, se dedicaban a la captura del bacalao en Terranova. Cuenta esta sala con diverso material, instrumentos náuticos y aparejos de pesca utilizados en estas faenas, así como barcos en miniatura. La sala en su conjunto es una verdadera preciosidad.
La Sala de la Ría alberga una exposición que refleja y recuerda las faenas agro-marítimas de los pescadores a bordo de los famosos “moliçeiros, pequeños barcos que transportaban por la Ría de Aveiro, sal, algas utilizadas como abono en la agricultura de la zona y también las pescas artesanales. En esta sala hay varias embarcaciones de las típicas que faenaban en la Ría. Esta sala es muy bonita e interesante por sus colecciones de carácter etnográfico.
La Sala de los Mares es por antonomasia la sala de las miniaturas. Barcos en miniatura, instrumentos náuticos, aparejos de pesca, brújulas, relojes de sol y un sinfín de cosas más. Todo perfecto hasta en los más mínimos detalles.
La Sala de las Conchas, como su propio nombre indica, reúne una colección de conchas marinas de todo tipo, recogidas en todo el mundo. Es conveniente solicitar ver toda la colección, pues verdaderamente merece la pena contemplar las miles de conchas que se guardan en este museo.
Como colofón de esta visita se debe visitar tambié el Navío San Andrés, hoy convertido en museo, pero que en su día formó parte de la flota portuguesa dedicada a la pesca del bacalao. Este navío-museo nos muestra cómo se faenaba, como se vivía a bordo y como se empleaban las técnicas de arrastre en la pesca del bacalao.
Me ha gustado muco este extraordinario museo, porque es muy completo e instructivo, está muy bien montado y organizado y, sobre todo, porque nunca había visto nada parecido. Un museo magnífico y digno de ver.
Museu Marítimo de Ílhavo9