Bewertung von Matiba im Detail
Matiba(39)
Santiago de Compostela , Spanien96%
La ciudad de Queenstown fue una de nuestras paradas en nuestro viaje a Nueva Zelanda en 2006, con motivo de nuestra luna de miel.
La ciudad, además de ser un conocido centro turístico en el país, también ha adquirido gran fama por ser un lugar ideal para la práctica de diversos deportes, sobre todo deportes de aventura. Queenstown nació hacia 1860 con la fiebre del oro y hoy conserva todavía su encanto de pequeña ciudad.
Una de las actividades que sin duda hacemos todos los turistas durante nuestra estancia aquí es la subida en el teleférico de la ciudad. Podemos ir al punto de partida a pie, está a unos cinco minutos andando desde el centro.
El teleférico funciona todos los días desde las 9 de la mañana, y continuamente están bajando y subiendo cabinas.
Resulta una subida más que impresionante de 450 metros de altura. Al llegar a la cima, algo en lo que se tarda bien poco, aunque las cabinas no dan la impresión de ir rápido porque son muy estables y están perfectamente aisladas e insonorizadas, nos encontramos con unas vistas impresionantes de la ciudad, el lago Wakatipu y al fondo las increíbles montañas Remarkables, que parecen vigilar el valle desde lo alto.
Hay una parte del mirador que consiste en una plancha de metal que da la sensación de estar suspendidos en el aire, una sensación entre el vértigo, el miedo y la maravilla de contemplar el paisaje que se ve desde él.
Si nos apetece, podemos quedarnos un ratito en la cafetería que hay en lo alto.
Otra cosilla que hicimos, porque nos pareció muy original, fue la típica foto que después nos dieron en forma de fotografía ampliada de recuerdo y varias postales, no recuerdo si tres o cuatro, con nuestra imagen en el teleférico y el paisaje de fondo (claro está, un montaje). Mandamos las postales a la familila y lo cierto es que se sorprendieron bastante.
Como suele ocurrir en este tipo de sitios, tenéis también tienda de recuerdos.
Skyline - Queenstown Gondola8